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20/11/2017

Confesiones Tirado En La Pista De baile [Es]: [La Casa Azul] 2h 15m. de catarsis bailable dentro de 'La Gran Esfera'

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Viernes 17 de noviembre. 21:25h de la noche. Hacia una hora que las puertas del Ochoymedio se habían abierto para que la gente fuera cogiendo sitio ante el que parecía ser el concierto de presentación de La Gran Esfera de La Casa Azul. Nosotros que pensábamos que en este país la puntualidad en conciertos sólo la tenía Kylie Minogue, pues no. Había todavía cola para entrar al local y mientras pasábamos el control de entradas ya sonaba la intro del concierto: "Estoy en una gran esfera. La esfera me protege y me hace sentir seguro, pero la esfera me aísla y me hace sentir solo. Solo en el universo, sin aire, sedación emocional, analgesia total"

 

 

Así desde las alturas del lugar, que siempre me ha recordado a una especie de salón de un crucero donde se hacen los espectáculos, empezamos a bailar Podría ser peor, el último single publicado de La Casa Azul, que ya hemos interiorizado como nuestro desde hace tiempo. Estos conciertos se han convertido en una extensión de la gira de "grandes éxitos" que se ha hecho este verano por multitud de festivales... pero que venían con jugosas novedades no vistas, ni escuchadas hasta ahora pero que estaban hechas para que siguiéramos bailando como si no hubiera un mañana.  

 

 

La formación en directo ha vuelto a ampliarse. Además de Guillem Barceló a la batería; Pintachan, a los teclados; Paco Tamarit a la guitarra; Xavier Alarcón, como técnico de sonido y Lluís Domingo con los visuales, los cuales algunos han sido modificados respecto a los últimos conciertos, ahora tienen a dos personas a los metales, Aram Eloi (trombón y trompetista) que se encargan de aportar un nuevo elemento-aliciente a las canciones tanto a las ya conocidas, que en esta gira han recibido un rebozado en una nueva producción más bailable y adecuado a los nuevos tiempos, hasta a las canciones nuevas de La Gran Esfera. Una de las grandes dudas de la noche era ¿Presentaría alguna canción nueva, más, sin el disco publicado?   La respuesta fue sí, que se hizo medio disco de La Gran Esfera: además de Podría ser peor (que abre el concierto) y Gran Esfera (que casi lo cierra), ha habido varias nuevas en las que podemos comprobar que aunque siga manteniendo la esencia de La Casa Azul y sigamos hablando de POP en mayúsculas nos encontramos con arreglos, estructuras y giros bastante sorprendentes donde hay, aún más, inspiración en la música japonesa, como en Hasta perder el control -con proyecciones de anime y con una parte que me recuerda muchísimo a una canción que no logro identificar- o El Colapso Gravitacional; atentos también a otro himno que va a ser Todo vuela y  tenemos un medio tiempo ochentero llamado El Momento en el cual casi existe una fusión entre Javiera Mena y Kylie Minogue con la personalidad de Guille Milkyway, ¡Un todo en uno!.   

 

Como seguidor desde cuasi el inicio de los tiempos realmente existe un problema cuando haces una gira que se llama La Gran Esfera y el disco no está publicado y eso se notaba entre nosotros... eso por un lado, lo que no quita que las nuevas canciones apunten a grandes temazos y que, por otro lado, si yo fuera artista, lo digo bien claro: haría lo que quisiera y lo publicaría cuando quisiera... y haría la música que me diera la gana. Él habló sobre ello porque pensaba que parecía que se hacia de rogar con el disco y es lo que tiene la perfección. Así que estoy en una preciosa dualidad cuasi del nivel Qué bien tan mal de Ojete Calor...   

 

...Dualidad que se acaba cuando ves como durante ¡Dos horas y cuarto de concierto! se hizo un repaso también a una gran parte de su repertorio, que decía que era de 30 canciones y que aún así veía que mucha gente pedía por las redes canciones que no estaban motivo por el cual hizo al piano Triple Salto Mortal viendo las peticiones de la gente. Que fue una de las canciones en ese formato intimista  C'est fini o Yo también.   Pero pudimos bailar y cantar desde el himno de Chicle Cosmos pasando por la intensidad, más que realista de Terry, Peter y yo (que muchos pedían que rescatara tras verle este verano), Sucumbir, El momento más feliz,  su primer hit, Cerca de Shibuya, el más que adecuado para conciertos Los chicos hoy saltarán a la pista, el saber que nunca volveremos a ser esas personas inocentes de ¿Qué se siente al ser tan joven?, los momentos amorosos de Hoy me has dicho hola por primera vez Me gustas el rompepistas de No más Myolastán, el mensaje clarificador de La Fiesta Universal, el único dueto de su historia (hasta ahora) La Vida Tranquila con Silvia Sanz y que es un golpe de realismo; pero si me dices que todo esto ha sido en una hora de tiempo me lo creo, pero no, cuando habíamos terminado el "concierto" ya habíamos sobrepasado las dos horas.   Lo bueno de ver un concierto en la parte de atrás es que aunque visualmente veas poco, puedes cantar y bailar como si estuvieras en el salón de tu casa (que ya me pasó con los Pet Shop Boys en el Teatro Real) y me dio ganas de unirme a alguna de las chicas que estaban a unos metros mío que creo que encajaríamos perfectamente en el mismo gimnasio. Y esos coros de las canciones a modo de karaoke colectivo que siempre nos encanta. Esa unión que produce los conciertos de La Casa Azul.   El final venía con otra de las canciones de La Gran EsferaNunca nadie pudo volar - con una intro muy M83, un poco del Ritmo de la nocheEspectacular de Fangoria y Podría ser peor de la propia La Casa Azul- y con esa versión adictiva, divertida, buenrollera y de subidón de La Revolución Sexual que me parece que la mejora y la eleva aún más que en la original a modo de fin de fiesta. como si por dentro de estuviera inundando una especie de luz que llega a una explosión final... aunque el final, final fue la versión a piano de Como un fan, un clásico con el que poníamos punto (y aparte) a esta noche donde Guille seguiría después pinchando para aquellos cuyo cuerpo pudiera aguantar pero yo ya había bailado todo lo bailable, mucho mejor que una clase de zumba, y cantando hasta tener la sensación que hoy he perdido un poco más de voz de la que me quedaba. Una estupenda catarsis bailable que... ¡Repetimos esta noche! ¡A mí me daban dos!, los conciertos de La Casa Azul no defraudan. 

 

  


 


 

 

 

 

 

 

 

 

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