01/01/2004

La gira Alemana de Cooper contada por Alejandro

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Ningún día de Navidad había tenido una comida tan insulsa como la que nos dieron en el avión, pero ni siquiera eso iba a acabar con nuestro buen humor: por delante teníamos siete días en un país extranjero que estábamos dispuestos a comernos con Kartoffen, una manera inusual de pasar el fin de año. Al llegar al aeropuerto de Dusseldorf nos encontramos con parte de los CHEEKS, nuestro grupo anfitrión en esta gira alemana, provistos de una pancarta de saludo y acompañados de un freak de nombre Elvis Pummel, que a modo de bienvenida improvisó (luego supimos que SI lo había ensayado!) un Twist and Shout con una guitarra desafinada, pero vintage, que consiguió ponernos bastante rojos... por lo menos no pasamos desapercibidos.

La primera actuación sería en el Unique Club, una pequeña sala de conciertos de la ciudad, en la que yo ya había estado con LOS FLECHAZOS hace años. Seguía manteniendo la decoración de terciopelo rojo de puti club, y seguían sin tener camerino, pero por lo menos ya disponían de un escenario en condiciones. Allí nos reunimos con todos los CHEEKS. Este grupo, liderados por su cantante Kono, ha sufrido multitud de cambios de formación y orientación musical: cuando visitaron España hace años (incluso tocaron en el Platon, en León), lo suyo era powerpop acelerado, al estilo de los PARASITES o RAMONES, con mucho influencia de la Nueva Ola e imagen más o menos mod. En el 2004 los CHEEKS son diferentes, ya que mantienen un look bastante sixties y usan instrumentos de época, pero su música está muy influida por bandas actuales de pop de armonías, ya sabeis, TEENAGE FANCLUB, COTTON MATTHER, MYRACLE BRAH y cosas así. Conocían a COOPER y al ver coincidencias de estilo y de raíces nos invitaron a compartir su gira, su backline, su público y hasta su casa. Ya desde Dusseldorf se vio que haríamos buenas migas, los alemanes suelen ser gente amable y educada, y si comienzan las pruebas de sonido con el Burned de Buffalo Springfield, a mí ya me tienen ganado. El concierto estuvo muy bien, entre el público había algunos rockers, estudiantes, varios mods, unas 80 personas. Nosotros abriríamos cada noche con un set de 30/40 minutos, y luego ellos darían una actuación de una hora. Esa noche el Elvis hizo de maestro de ceremonias, qué personaje!! (No pudimos evitar comentarle nuestras impresiones: ¿Sabes Elvis?, En España hay uno como tú, se hace llamar Pepe Kubrick, tienes que conocerle...) Nosotros tocamos algo cansados, pero gustamos bastante: hicimos más versiones en inglés de lo acostumbrado, y optamos por tocar temas rápidos, ya habría tiempo de relajar más adelante. Escuchamos por primera vez el set de los alemanes, vaya banda!! Tenían un batería profesional que se llamaba Witty que ya la primera noche demostró que era una máquina, dos guitarras sin florituras, contundentes y con una gran variedad de registros, un bajista callado y eficiente (como toda banda mod que se precie) y luego estaba el cantante, un auténtico front-man que no paraba de moverse pandereta en mano. Fue una gran noche.

El siguiente concierto lo dimos en una ciudad fantasma, de nombre Braunschweig, en una especie de gran complejo-discoteca, donde había burguer, kebabs, sala de conciertos, gran sala de disco hortera y un montón de barras. Los viajes los hacíamos en una furgoneta que nosotros alquilamos, y en su vieja Volswagen: la nuestra la conducía Sergio, nuestro roadie galáctico, y en ella cargábamos los amplis más pesados para no apurar la furgo de los alemanes en la que viajaban además de los músicos su manager Andy y Kati, que se encargaba del puesto de merchandising. En los camerinos de Braunchsweig había montada una emisora de radio y antes del concierto contesté unas preguntas para un programa de música. El tío se sabía toda nuestra vida, la historia de LOS FLECHAZOS incluida, y me pidió que le firmáramos el single compartido que los CHEEKS habían editado para el tour, en el que COOPER tocamos una versión del viejo "Quiero Regresar". La actuación no estuvo mal pero había poca gente, el público estaba más interesado en ligar en la pista de baile que en vernos tocar, fue el más flojo de toda la gira. A la mañana siguiente, cuando fuimos a recoger el equipo, toda la sala estaba tomada por una convención de heavies, una mega feria del disco con un montón de puestos de camisetas, cds y complementos varios, ideales para amantes del metal, como nosotros!!

Tomamos rumbo a Chemnitz, nuestra primera visita a la antigua Alemania del Este, un largo viaje por las famosas autopistas germanas comiendo Pringles y oyendo los cds de Andy: todos llevábamos cintas para el viaje, grabadas especialmente para escuchar juntos, pero nuestro vehículo no tenía casette sino reproductor de cds, así que hicimos un cambio con ellos... creo que AMERICAN SUITCASE y GUIDED BY VOICES triunfaron en su furgo, y nos preguntaban quiénes era los GURUS o SIDONIE!! Chemnitz fue genial, la sala estaba llena de gente joven, muchas chicas, algunos mods bastante raros pero muy majos (luego en la fiesta posterior pinchaba uno y ponía a T REX y a Bowie, lo que sin él saberlo le coloca a la vanguardia del rollo mod, pues en Londres muchos están en esa fase!!). Es curioso pensar que poca gente allí habla inglés porque hasta hace poco lo que estudiaban era ruso, y como no han tenido muchos conciertos los disfrutan mucho más que en otras partes. En el Atomino de Chemnitz hicimos nuestro primer bis alemán, y ya para entonces los CHEEKS se colocaban en primera fila cuando COOPER tocaba y nosotros hacíamos lo mismo con ellos, realmente había feeling. Pille, su bajista, me decía que le gustaban nuestros temas más melódicos (the ballad, se refería a "Lejos", mientras que Kono prefería canciones con más chicha como "Imposible" o "Rascacielos". Pero la estrella del set era sin duda "Cierra los ojos", la favorita de Kati, y la versión de BADFINGER, "No matter what". Por su parte, THE CHEEKS tocaban temas de su inminente nuevo album y Antonio ya iba tomando buena nota de cada redoble de Witty, el incansable. A estupendos temas propios (el estrella era "I’m Just A Good Boy") les seguían increíbles versiones de clásicos de beat como "September Gurls" (BIG STAR) o "Bad Time" (ROULETTES), donde los juegos a 4 voces te ponían la carne de gallina. COOPER y CHEEKS era una buena mezcla: ellos más beat, con sonido vintage y rollo sixties, y nosotros mucho más..indies, con programaciones en el dat y nuestras camisetas y zapatillas, pero ambos grupos con una objetivo común, claro, el retorno de la melodía.

Para llegar a Berlín nos adelantamos, y así pudimos visitar el Muro, hacernos fotos, perdernos por Alexanderplatz y llegar a tiempo a las pruebas al Rotter Salon (El Salón Rojo), un local alucinante, una sala lateral de uno de los mejores teatros de Europa, situado en la zona este. Estaba decorada, como no, con terciopelo rojo, lámparas de araña, cortinas y un retrato de Lenin. La fiesta la montaba un mod gay que iba vestido como el capitán de Vacaciones en el Mar, la camarera era un travesti rockabilly que según nos contaron, era además peluquero, y el gerente de la sala era un rocker muy, muy cool, con unas pintas increíbles y.. con parka!! Vinieron a vernos varios españoles, además de Rosa, una amiga de Mallorca asidua al Purple, y Joachim, uno de los organizadores de aquel festival llamado Beat-O-Mania en el que LOS FLECHAZOS tocamos hace tiempo. Invitamos a Kono a cantar con nosotros el "Feel a whole lot better" y, aunque no hubo más de 100 personas, todo el mundo estaba contento, nos pasamos la noche bailando los exquisitos singles de la colección de soul del organizador y los megatemas de Andy, disc jockey oficial de la gira, además de road manager de los CHEEKS. Al llegar al hostal de madrugada en la recepción sonaba música alternativa americana a todo trapo, y la gente estaba de tertulia o mirando internet, Berlín es otra cosa!!

Tras una visita turística a la Puerta de Brandenburgo salimos para Dresden, de vuelta a la zona este. Para mí fue el mejor concierto de la gira, en el que mejor tocamos, la ciudad más chula, el club más enrollado... todo fue sobre ruedas. El GrooveStation estaba decorado al estilo del Mongogo, todo rocanrol, zebra y luces rojas. La mitad del club era la sala de conciertos, la otra mitad era una especie de sala de billar y otros juegos donde la música sonaba más baja. Dresden es una ciudad preciosa, reconstruida por los americanos tras la guerra, y además tiene tiendas de discos, restaurantes españoles, pizzerías, gente por las calles a las 12 de la noche, un montón de ambiente para ser un lunes. Nos dijeron que hay muchos erasmus durante el curso, ese día solamente había alemanes (una chica hablaba español, había estudiado en Málaga, por lo menos alguien entendía las letras!!). Más de 200 personas bailaron con nosotros, hicimos un bis y nos volvimos al camerino, que estaba decorado con posters de grupos de garage de todo el mundo, de Japón a USA, un gran club. Con los CHEEKS Mario y yo nos subimos a cantar "Rock and Roll Girl" de PAUL COLLINS BEAT, el himno de la gira. En la sesión posterior sonó mucho revival mod, de SECRET AFFAIR a los LETTERS, increíble esto de los mods del este!! Nos fuimos pronto a dormir pues nos esperaba un largo viaje hasta Ulm.

Si en todos los locales nos trataron de maravilla, el Puffer Bar de Ulm fue el mejor. En Alemania la sala paga el alojamiento y la cena, además del caché. En cada local teníamos fruta, sandwiches, bebida y queso, y además nos llevaban a cenar a restaurantes, para conocer la especialidad de la zona. Pero lo de Ulm fue diferente, porque en un sitio donde caben 150 personas cerraron un tercio de la sala para usar de camerino, y montaron allí casi un restaurante. El ambiente era muy familiar, los dueños encantadores y hasta el camarero (un chaval inglés que parecía de SUEDE y que pinchó la mejor música de los 7 días) nos felicitó: “ no me lo puedo creer, sonáis ingleses... bueno, en realidad sonáis escoceses!!! Todo un halago. A Ulm vinieron a vernos amigos de Munich, Harry de los HEARTBEATS (ahora tiene un nuevo grupo que se va a ver obligado a cambiar de nombre, pues se llamaban JET), también Cheesy y Mónica (Cheesy es ese Dj alemán que ha venido a los 6 Purple Weekends). A pesar de ser un día raro la sala estaba a reventar y la gente disfrutó, para entonces todos los COOPER nos pasábamos el concierto de los CHEEKS en primera fila, bailando y coreando las canciones de un repertorio brutal que nos sabíamos al dedillo ( en Ulm Ingmar tocó con camiseta de LOS FLECHAZOS y expuso su lado más sádico pues con su fusta azotó a Kono en mitad de un solo de armónica). A la mañana siguiente vimos la catedral, la más alta del mundo, comimos las salchichas más famosas de Baviera, conseguimos despegar a Antonio de su nuevo amigo Witty (ya eran casi inseparables) y tomamos rumbo a nuestra última ciudad, Munich.

De camino a Munich la nevada empezó a ser preocupante, nadie quería pensar en que se pudiera suspender nuestro vuelo de regreso. Paramos a hacer fotos en la nieve para sorpresa de nuestros amigos alemanes (¿Pero no hay nieve en León?) Pablo sacó unas fotos muy chulas durante todo el viaje, seguro que algunas las usamos en algún disco. En la capital de Baviera nos esperaba otro club mítico, el Atomic Café, un local en el que caben 400 personas pero donde han tocado Ocean Colour Scene, Cornershop y mil grupos más de primera línea. La sala está decorada en plan 60 y se pincha mucho pop francés de la era pop, rollo japonés, funk y britpop. La sorpresa de la noche fue ver en la pared un disco de ...¡Peret! en el que se usa la misma tipografía que en nuestro logo!!! Me llevé una gran alegría al ver que en el camerino todavía conservaban el cartel de LOS FLECHAZOS. El equipo era inmejorable, y yo ya había conseguido no pelearme con el Vox AC30 de Ingmar, además era el séptimo concierto seguido y no había tenido problemas de afonía, así que había que celebrarlo, la mejor manera de festejar la Nochevieja!!. Después de una rica cena (para 16 personas!!) cocinada por la encantadora mujer del dueño de la sala, nos subimos a la azotea de un parking con unas botellas de champán y al sonar las doce brindamos y nos abrazamos como si estuviéramos en una peli de Hugh Grant, mientras todo el cielo de Munich se cubría de fuegos artificiales lanzados desde cada tejado, algo que seguro que ninguno de nosotros olvidará. De vuelta al Atomic, el ambiente era electrizante, la sala estaba llena de gente joven, clones de los STROKES, mods, muchos indies, chicas guapísimas, debutantes... decididamente Munich es la Barcelona alemana. Nuestro concierto no estuvo mal, aunque no fue el mejor, pero dejamos bien alto el pabellón, y es que en siete días seguidos de actuación aprendes más que en treinta ensayos. Ellos estuvieron muy bien, como siempre, aunque también se notaba el cansancio en sus caras. La fiesta que hubo a continuación fue salvaje, el camerino lo tomaron al asalto chicos y chicas que no conocíamos ni los CHEEKS ni nosotros, fue muy divertido. En la sala atronaban JET, PIZZICATO FIVE, SUPERGRASS y DUTRONC. Nuestro vuelo salía temprano y decidimos no dormir esa noche... por la mañana eramos cinco zombies vagando por el hall del aeropuerto de Munich, después de tristes despedidas, intercambios de teléfonos, besos y abrazos. Espero que pronto podamos traer a los CHEEKS a tocar a España, vais a alucinar. Por de pronto ya nos han invitado a las dos bandas a volver a tocar juntos en Linz a finales de Mayo... ¿Quién se anima?

Alex




 

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