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28/11/2012

El Mundo [Es]: Entrevista con Teresa Iturrioz sobre la exposición de Javier Aramburu en Madrid



 

Javier Aramburu: retrato de artista escondidizo

 

 

 

Hasta hace muy poco, Javier Aramburu era un genio sin rostro. La única imagen que existía de él era una foto promocional de Family, el dúo de pop que montó en San Sebastián en los 90 junto a Iñaki Gametxogoikoetxea, con los rostros borrosos. A pesar de ser considerado el mejor autor de portadas de discos de España y de un trabajo reconocido en el campo de la ilustración y el diseño, a pesar de la adoración incondicional de una generación de melómanos, pocos le ponían cara.

Han tenido que pasar casi 20 años desde 'Un soplo en el corazón', único álbum de la discografía de Family -y que en 2013 será reeditado en vinilo coincidiendo con su 20º aniversario-, para que este artista escondidizo se atreva a mostrar su rostro. Y ha tenido que ser a través de las obras de su primera exposición individual, que desde este viernes y hasta el 16 de diciembre ocupa la esquina entre las calles Alameda y Almadén de Madrid. "Es un espíritu independiente", explica escuetamente Teresa Iturrioz.

Profesora en la Escuela de ingenieros en topografía, geodesia y cartografía de la Universidad Politécnica de Madrid, Iturrioz es conocida sobre todo por su faceta musical, como componente de los grupos donostiarras Aventuras de Kirlian y Le Mans, y en solitario como Single. Ella también ejerce de 'marchante' y agente de Aramburu en esta exposición, así como de musa en varias de las obras expuestas y, por supuesto, de portavoz, dado que él prefiere permanecer oculto de las cámaras y las entrevistas.

De las portadas a la pintura

Teresa-Single explica que, en contra de lo que podría esperar un fan de Aramburu, la muestra no recoge prácticamente nada de su vasta producción de portadas de discos y diseños para nombres como Los Planetas, Fangoria, Kiko Veneno, Calamaro, Juan Perro, La Buena Vida, Duncan Dhu, Esclarecidos, Chucho, Josele Santiago, Danza Invisible, Tam Tam Go, Décima Víctima o Vainica Doble.

"Ya le habían ofrecido muchas veces hacer algo así. Pero a él tampoco le atraía mucho", cuenta Teresa. "Hace cinco años se retiró del mundo de los encargos. Creo que la última portada que hizo estando en activo fue para mi disco 'Pio Pio', en 2007. Él es un gran diseñador, pero lo que quería realmente era ver si podía pintar, dedicarse a lo que siempre le había gustado y que tuvo que dejar aparcado".

El resultado de esos cinco años está en la exposición: "Unos 15 dibujos, más otras tantas pinturas y algunos grabados. No es que cuando empezase a hacerlos tuviese una idea muy concreta. Yo creo que fue más un proceso de exploración, de dedicarse a pintar cosas que son maravillosas". Además de lo que se puede ver en la web, Teresa apunta que habrá "alguna sorpresa".

En las sombras del Sonido Donosti

"No ha sido tan difícil hacerle que enseñe sus obras", sigue Teresa. "Lo que sí es complicado es hacer que él vaya por el camino normal, en plan convencional, porque él quería ir a su aire, despacio. Donde estamos no es propiamente una galería, pues es un espacio que ha alquilado él y no vamos a hacer inauguración. Pero, aún así, necesitaba una especie de 'galerista'. Es un proceso parecido al que hay entre un grupo y una discográfica; éstas hacen un trabajo por ti que tú no puedes hacer".

Teresa define a Javier Aramburu como "una persona agradable, muy callada y reservada cuando trabaja", aunque en absoluto identificable con el bicho raro. "Mucha gente piensa que es porque es tímido, pero es poruna decisión que no tiene que ver con la timidez, sino con estar disponible. Y es verdad. A veces pienso que me gustaría hacer como él. Seguro que empezará a dar entrevistas cuando tenga 70 años", bromea.

Ya que Javier no habla, ¿qué recuerda ella de 'Un soplo en el corazón'? "Es un disco que me recuerda a una época de mi vida, que me recuerda a esa maqueta que lo originó y que nos enamoró a todos. Aunque suene un poco a sacrilegio, creo que me gustaba más la maqueta, quizá por ese toque más romántico", confiesa Teresa. "Y me hace pensar en todo eso que se llamó el Sonido Donosti. Al principio, cuando era más pequeña, Javier tenía un grupo que se llamaba La Insidia y que era mi grupo favorito del mundo. En aquel ambiente de grupos que tocaban en pequeñas galerías o en el salón de actos de instituto, el ambiente era muy bueno para que la gente se animase con la música. Porque si veías que tus vecinos lo hacían, lo de tener un grupo dejaba de ser algo inalcanzable".


 


 

 

 

 

 

 

 

 

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