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16/05/2018

20 minutos [Es]: "Soy el referente que me hubiera gustado tener con cinco años" [Entrevista]

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Putochinomaricón: "Soy el referente que me hubiera gustado tener con cinco años"

Bajo el nombre de Putochinomaricón se esconde Chenta Tsai, un joven de 27 años, arquitecto e hijo de migrantes taiwaneses que crea canciones pop con reivindicación social en Corazón de cerdo con ginseng al vapor (Elefant Records), su primer disco. Tsai usa el género neutro, aunque se haya modificado en este texto para facilitar su legibilidad.

 

¿Quién es Putochinomaricón? Mucha gente dice que es un personaje, pero soy yo, es una extensión más de mí mismo que intensifica mi personalidad. Putochinomaricón, aunque suene egoísta, es el referente que me hubiera gustado tener cuando tenía cinco años y no había personajes inmigrantes racializados empoderados en Occidente. Procuro ser el referente para mi yo que escuchaba a las Spice Girls y se remangaba la camiseta como si fuera un sujetador. Quiero crear ese referente empoderado que reivindica sin caer en el victimismo ni en la gracia barata.

 

¿Es usted un puto chino maricón? Claro que sí. El nombre Putochinomaricón viene de reclamar un insulto con el que crecí. Mis acosadores del instituto me llamaban así y en la calle me chillaban "puto chino", "chino de mierda" y otras variantes. A los 26 años salí del armario para mis padres y me dije que tenía que aceptarme tal y como soy. Soy un puto chino maricón, neutralizo el insulto con el que crecí y lo elevo: este soy yo y mi persona artista es Putochinomaricón.

 

¿Se fortalece con los apodos que intentan debilitarle? Eso es, porque al final, la gente te va a seguir oprimiendo y a sus ojos eres esa persona que ellos creen. Ahora mismo hay muchos referentes que han cogido su insulto y lo llevan puesto de fortma neutralizada, como Soyunapringada, Jedet, Samantha Hudson, Miloisreal...
 

Parece que hay un auge de jóvenes que no se sienten acordes con lo que les dicta la sociedad, ¿a qué se debe este boom? Las redes sociales han tejido una red de personas incomprendidas y disidentes que se han juntado y sienten el apoyo que no tenían cuando estaban marginadas en el instituto. Pienso que ojalá hubiera tenido esta plataforma con 14 años, porque me habría ayudado a entender que no estaba solo en la lucha y que había mujeres empoderadas, homosexuales, transexuales, etc. que reivindicaban lo mismo y se aceptaban. Me daría igual que me lo quitaran todo, menos la comunidad con nuestros seguidores, que nos escriben para decirnos que somos su apoyo. En estos grupos te empoderas porque te empujan a ser tú mismo. Veo a mi representante, una mujer empoderada, y pienso que no podría trabajar con un hombre tradicional cisgénero, no comprendería el mensaje.

 

Corazón de cerdo con ginseng al vapor es su primer disco, ¿por qué le puso este título? Cuando me llamaron de Elefant Records para proponerme grabar un álbum estaba con mi padre en un restaurante chino y justo pidió un plato de corazón de cerdo con ginseng al vapor y pensé: "qué surreal está siendo todo". El sitio en el que estábamos era pegajoso, como suena mi álbum, muy costumbrista, muy kitsch. Estaba claro que ese tenía que ser el nombre de mi disco. Nunca quise editar un álbum, Putochinomaricón era superefímero, alguien para reírse del mundo porque estaba harto. A la gente le gusta que mi música sea pop pero que tenga una reivindicación detrás. Lo escribo todo en mi habitación, es autoproducido por decisión artística. Cuando Elefant me propuso editarlo me negué, porque así demuestro a quienes están empezando que con menos de 200 euros se puede crear un EP. La autoproducción es una estética y una filosofía del siglo XXI. Dejemos de ser tan clasistas: no todo tiene que ir por una institución, tú tienes que ser emisor y mensajero de tu arte.

 

"Putochinomaricón, la gente me llama así. No me robes mi trabajo, vete a tu puto país". Así comienza el álbum, ¿habla desde la experiencia? Sí. Es una mierda, porque al final son síntomas de una sociedad patriarcal heteronormativa en la que si te sales de la norma o eres diferente, vas a sufrir discriminación social, legal y policial. Cuando eres distinto, la gente siente la libertad de soltarte estas perlas. Yo me defiendo y reivindico desde mi cuerpo y mis experiencias, me empodero con toda la mierda que me han soltado, contraataco, y eso inspira a gente discriminada. Es muy duro estar en nuestra posición, pero si no nos defendemos nosotros, nadie lo va a hacer, no podemos depender de las instituciones. Estoy descubriendo que cuanto más conocido soy, más me cuesta escribir sin que nadie se ofenda.

 

¿A quién le dedica el tema Gente de mierda? La escribí pensando en mis acosadores del instituto. La gente de mierda es quienes nos han oprimido y nos han hecho la vida imposible. Hace unos años nosotros, los marginados, nos cerrábamos en nuestro círculo. Ahora se ha revertido la situación y quienes somos disidentes tenemos que molestar más a la sociedad.

 

¿Qué es más difícil, ser gay o chino en España? Ser diferente en general. Sería muy elitista decir que mis opresiones son más duras que las del resto, no es un concurso. He sufrido acoso por tener pluma, por sentirme cómodo con mi lado femenino, es pura misoginia. Me da miedo que me singularicen, que me descontextualicen de las luchas sociales

 

Deconstruyendo el bazar chino Para la portada de Corazón de cerdo con ginseng al vapor, Chenta decidió incluir "estereotipos del bazar chino" enmarcados con una línea amarilla (como se clasifica su piel) para "deconstruir" las ideas sobre esta comunidad. "Reivindico lo cutre, la baja calidad", explica el artista sobre su bodegón.

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

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